Comentarios funcionando nuevamente

Tuesday, November 15, 2011 at 17:00 (Uncategorized)

Tuve una intrusión en el sitio recientemente y en la limpieza posterior me llevé puestos los comentarios. Ya están funcionando nuevamente.

Permalink Comments Off

Orsai: reflexiones de fin de ciclo

Saturday, November 5, 2011 at 19:39 (orsai)

Ahora que terminó el ciclo, tal vez sea un buen momento para sentarse a pensar
en como será la movida Orsai del año que viene.

Imagino que Hernán y compañía deben ir años luz delante de mi, probablemente
estaban haciendo estas reflexiones ya en enero del año pasado, pensando en el
segundo ciclo. Pero de todas maneras quería compartir algunas ideas y escozores
que tengo. Más que nada para ver si otros se animan a aportar su granito de
arena también, así escuchamos otras ideas.

Sobre los derechos

Pareciera que alguna gente se cree que este es una especie de proyecto
socialista-utópico que va a cambiar al mundo. Y esto no es más que un proyecto
capitalista con tintes poéticos y sensatez a la hora de la repartija, nada más.

Pero ojo, yo sí me creo la parte de que tal vez sirva para cambiar un poquitín
el mundo. Al menos, el mundo editorial.

Hernán, no te son ajenas las ideas del Software Libre, ni las licencias de
Creative Commons, tenés claro cuál es la batalla actual que se está peleando, que
es básicamente “El Derecho a Leer” (búsquese junto con la palabra “Stallman”
para expandir el concepto), y sin embargo no me queda clara cuál es tu posición
al respecto.

Por un lado nos “regalás” un .PDF y nos decís “ahí tienen, yo ya me considero
pagado”. Por otro hacés un contrato con Altuna donde se respeta la noción
retrógrada de que está bien que sus hijos cobren por su trabajo cuando sus
huesos ya estén plantados a dos metros bajo tierra.

Yo no digo que debas forzar ninguna visión, pero sí formalizar en qué campo
pastorea cada vaca. Sería bueno saber, de los artículos de cada revista, de sus
autores, cuál es su condición respecto al copyright.

Sí, leí las últimas páginas de la Uno y la Tres, pero aun cuando me hayan
emocionado esas palabras en tono jocoso, de sorna, creo que deberías ser más
explícito en este aspecto. Orsai es la punta de lanza de un cambio que se
avecina, sería una buena práctica dejarle bien clarito a las generaciones
futuras cuál es la posición de Orsai y los autores que participan en ella al
respecto. Sin ambigüedades. Que la historia no te lo pueda discutir.

Además es su deber carajo! Debo admitir que me decepcionó un poco el artículo de
David Bravo, no por algo inherente al artículo, sino por mis espectativas. Yo
pensaba que David venía a tirarnos la posta, la verdad de la milanesa, de toda
esta movida. Por fin un abogado que la tiene clara! Uno que no trabaja para el
Demonio. Pero no. El tipo no me dijo nada nuevo, me dijo que nos tenemos que
poner a laburar y a pensar cómo resolver esto.

Veo mogollón de gente discutiendo estos temas, acá mismo me tenés a mi, un
boludo más que se mete y ni pincha ni corta. Pero veo pocos autores. Y son los
autores los afectados por toda esta movida digital. Deberían ser ellos los que
salgan a decir qué piensan, qué quieren, cómo lo quieren.

No sería espectacular ver en letras de molde a los 100 autores que participaron
del primer ciclo de orsai poniendo la caripela y diciendo: “Esto es del dominio
público, yo ya me considero pagado”?

Sobre la distribución

Tu primera y gorda idea era que los libreros se coparan, y la realidad te dio un
cachetazo sobrador. Sí, algunos libreros se coparon, pero creo que no le escapo
si me arriesgo a decir que el mayor volumen de revistas lo mueven los
individuos, las personas que sin ponerse a mirar si esto era nego$io o no, se
subieron al bote sin preguntar a dónde iba o si iba a flotar.

En tu afán por mejorar la distribución te la pasaste el año entero haciendo
malabares y cambiando cosas. Y como bien decís por ahí, cometiste todos los
errores posibles. Pero yo te perdono Hernán. Es más, si aun no lo tenés resuelto
para el año que viene, te doy permiso para equivocarte otros 12 meses más. Eso
sí, tenenos más fe a los perejiles que además de leerte, te hacemos el aguante
distribuyendo tus locuras.

Hacete una lista de correo para distribuidores así la pobre de Cristina no tiene
que mandar los mismos mails doscientas veces. Así los distribuidores conversamos
entre nosotros y nos enteramos cuál es el correo más barato para hacer envíos a
Salsipuedes, Elortondo, o a
Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch. Qué se yo, es una
idea, habría que probarla.

Enviar bits es facilísimo, pero el absolutamente “nadie en
medio”
es imposible con los átomos, algún boludo siempre va a existir,
siempre.

Quería hacer un título aparte con la privacidad, pero creo que corresponde
ponerlo aquí: modificá por favor el script que arma la “Tienda Orsai”. Como
distribuidor voy a poner alguna manera de contactarse conmigo, pero me jode un
poco que mi email y teléfono aparezcan allí y que no haya manera de evitarlo
(porque si no te doy mi email no podés comunicarte conmigo y no puedo ser
distribuidor). Ponete las pilas y separá las aguas: que la información que
requieras de nosotros vaya por un lado y la que se publica en la Tienda la
podamos manejar nosotros. Es nuestro derecho.

Sobre los contenidos

La revista nació con la idea de publicar a los autores y dibujantes que te
gustaran a vos y al Chiri. Pero la revista existe en tanto hayan lectores que la
quieran leer. En mi caso particular, no me gusta todo lo que le gusta al Chiri y
al Gordo.

Por ejemplo, encontré las reseñas de series algo bodriosas, demasiado largas
tal vez. Se me ocurre que una página para comentar una serie sería aceptable,
pero escribir todo un artículo… Es estirar la cosa al pedo. Hay algunas frases
de la primer reseña, la de Mad Men que parecen escritas por un tipo con
polera negra que fuma con boquilla.

Otro: tanto texto autorreferencial… Qué se yo! Sí, si sos el Gordo y sabés
contar una historia mejorada, adelante, pero algunos lo único que hicieron fue
aburrirme. Hernán patea una piedra en la calle y te lo cuenta de una manera que
quedás con los ojos como el dos de oro por una semana, la mandíbula por el
suelo, las cejas de travesaño.

Pero esos son mis gustos. Y la revista es del Gordo y sus amigos. Pero y los
lectores?

Se me ocurre Hernán que tal vez podrías abrir un área, un formulario, no sé,
donde los lectores puedan participar. Es cierto que te podemos sugerir cosas en
cualquier momento en los comentarios, pero me refiero a una participación más
activa. Tal vez con votaciones o algo así.

Perdón si no te hago una propuesta más clara, la verdad que el hecho de poder
apretar un botón y que el autor/editor lea las boludeces que digo ya es
bastante. Eso con García Márquez no lo puedo hacer, tampoco con Rabelais. Pero igual
quiero más.

Conclusión

Ha sido un buen año. El proyecto no sé si te da de comer, ojalá que sí, porque
la revista, más allá de mis pequeñas quejas, está espectacular. Un masacote
denso de contenidos, con mogollón de autores copados, impagable.

Si las cosas que planteo suenan como pedidos, es porque no soy un as de las
letras. Interpretá que son los deseos de un lector, nada más.

Permalink Comments Off

ZTA: poesía o peyote?

Monday, October 31, 2011 at 23:44 (itinerario)

Leí “Zonas Temporalmente Autónomas” de Peter Lamborn Wilson, aka Hakim Bey, hace cerca de tres semanas, y me siento un poco en falta por haberme demorado tanto en publicar mis observaciones. Al principio la excusa fueron las ocupaciones de quien se está redefiniendo profesionalmente y no tiene trabajo fijo: un día estás panza arriba rascándote el higo (o estudiando Lisp) y al otro estás inundado con nuevo trabajo ocasional. Luego fue la fiaca que produce el no tener ya fresco el tema (estoy leyendo demasiado de demasiadas cosas no relacionadas a la vez, tengo que acotar). Y los últimos 10 días han sido la excusa las nuevas reflexiones que me ha producido escribir en mi cabeza este post una y otra vez. Algunas veces, estas reflexiones se fueron por las ramas indefectiblemente.

Pero ya no quiero demorar el post con excusas, un librito de 89 páginas no debería ser tan difícil de digerir, no? Ese fue mi primer pensamiento al abrirlo.

Mi segundo pensamiento fue promediando la lectura y me remito al título del post: “Poesía o peyote?”. “De qué está hablando este tipo?” —Pensé. Tal vez mi gusto por las frases más directas, la literatura más clara, específica, hace que pierda de vista el contenido de lo que leo. No me gusta la petulancia en la literatura, tal vez por eso no soy fan de Borges, aunque lo respeto.

Me molesta tener que indagar bajo 2 toneladas de literatura accesoria para entender una simple frase, me molesta cuando un autor supone que hemos leído los mismos libros que él, o que hemos sido expuestos a las mismas experiencias de vida. Pero investigo gustoso si me interesa el tema. Ahora bien, si un libro está conformado enteramente por frases de este estilo, se hace muy pesado seguirle el hilo. Téngase por ejemplo el siguiente extracto:

“… Es el precursor de la deriva, en el sentido situ de dérive y en la definición de Lyotard de driftwork.”

Lo qué?

Pero me estoy yendo por las ramas. La queja del estilo no tiene nada que ver con el tema.

Así que vamos a lo nuestro: ZTA. Qué es una zona temporalmente autónoma? El término es autodefinido: dice zona, por lo tanto es un lugar físico, dice temporal, eso significa que hoy está aquí y mañana allá, o tal vez hoy está y mañana no. Finalmente dice autónoma, el diccionario dice que es la potestad que tiene una región o entidad para regirse mediante normas y órganos de gobierno propios. Pero también habla del individuo, y dice que es la condición de, para ciertas cosas, no depender de nadie.

La autonomía, sea individual o grupal es la manera que tenemos de deshacernos de las estructuras de poder que nos esclavizan. De ese jefe que te dice que está bien que ganes solo la mitad de lo que necesitás para comer, porque es lo que manda el Mercado. De ese político electo que puede tener cien mil manifestantes en la puerta pidiéndole que no haga tal cosa, y que sin embargo la hace, porque cien mil no es una muestra representativa de los millones que votaron por él/ella. O porque se le antoja, al fin y al cabo es el dueño del poder, no? Se lo delegamos, se lo dimos. De esa deuda eterna que tiene cada bebé al nacer en los paisitos con mala administración perpetua.

Las personas que se adaptan al sistema, las que saben lo que está mal pero que eligen no combatirlo, sino jugar al juego y “ganar”, obtienen su autonomía a través del dios dinero. Dejan en el camino un montón de cabezas pisoteadas, pero consiguen liberarse, a su manera, a la manera que el sistema tiene prevista.

Creo que si bien, a efectos de registrar y comentar distintas formas de autonomía está bien hablar de todos los ejemplos históricos a los que podamos echar mano, tal vez no sea saludable poner de ejemplo de utopía a la organización social de los piratas. Más que nada porque lo que es comúnmente conocido por la mayoría, en cuanto a piratería atañe, no es nada utópico.

En su defensa encontré esta cita:

“No tenemos deseo alguno de definir la ZTA o de elaborar dogmas acerca de cómo debe ser creada.”

Entonces sí se justifica referir cualquier historia que sirva al menos para ejemplificar un aspecto de lo que se desea mostrar. Esa cita pinta al libro como un caleidoscopio de posibilidades, una manera de decirte: “Esto se ha hecho así y asá, no es ideal, pero aquí hay algunas ideas que se podrían llegar a usar para conformar una ZTA”.

Creo que ese es el mensaje final.

Me vine a entender mejor con el libro en el capítulo “La Red y la Web”. No sé si porque se pone más claro de a ratos o porque me entiendo mejor con ese tipo de cosas. La Web, no la tradicional, sino la que define este libro, entendida como la telaraña entretejida por los individuos dentro de la Red Global, es nuestra herramienta de liberación. No es que sea la única, sino que es la más poderosa que hemos tenido en toda la historia de la humanidad. Es una herramienta de organización y comunicación extremadamente valiosa.

Sin embargo estamos librando una guerra subrepticia por el control. Nosotros, los individuos, no queremos control. Y ellos, el poder invisible, ese al que no le solemos ver la cara, quieren controlarnos.

Se han ganado batallas importantes, los mecanismos para compartir P2P son nuestra herramienta. Pero no hemos sabido aprovecharla al máximo aun. La masa solo sabe usarla para “robar” contenidos con copyright, hablo del uso mayoritario. Pero no se nos ha ocurrido usar esa misma lógica para compartir otros contenidos.

Por qué tenemos que recurrir a un organismo centralizador para que nos guarde nuestras fotos, nuestros contactos, nuestros enlaces favoritos, nuestros mensajes, nuestro trabajo, nuestros…? Por qué no podemos compartir esas cosas también mediante un mecanismo P2P?

Queda trabajo por hacer. Hay que mejorar las herramientas de liberación.

Entiendo que esta idea de la ZTA es central para los indianos, pero no sé si estoy haciendo la asociación correcta: es la idea del Passagium una manera de darse resiliencia mediante la transistoreidad del lugar físico? Y por lo tanto una pata para la conformación eventual de una ZTA. O es solo una manera de fluir en la comunidad?

Leí, no hace mucho, que Bianka (creo recordar que era ella) decidió no continuar debido a que no podía o no quería vivir transistoriamente en distintos lugares. Y pregunto: es verdaderamente un requisito convertirse en un nómade perpetuo para lograr los objetivos indianos?

Se me ocurre que tal vez este asunto de la autonomía aun no está completamente definido, que necesita más conversación. Se sabe cómo comenzar, sí, pero cuánta autonomía queremos?

Me quedo con esta cita:

“La antired y la ZTA pueden ser considerados en la práctica objetivos en sí mismos – pero también teoricamente pueden ser considerados formas de lucha por una realidad diferente.”

Permalink Comments Off

Mirrorshades

Saturday, October 8, 2011 at 08:11 (itinerario)

Amén del disclaimer (no encuentro una buena traducción para esta palabra) que hace Sterling en el prólogo del libro, ahora puedo decir que tengo un panorama más abarcativo de lo que comprende el ciberpunk, aun cuando “las etiquetas colectivas nunca encajen del todo”.

De hecho leer Mirroshades me hizo recordar viejas lecturas que tal vez podrían catalogarse como ciberpunks. Recuerdo una historia donde un tipo que tenía que realizar una misión interplanetaria, debía reclutar una tripulación muy particular: una mujer embarazada debía ser la piloto, según explicaba, las mujeres embarazadas tienen los mejores reflejos; luego reclutaba espíritus, o al menos así lo recuerdo, que se especializaban en un sentido y les llamaba ojos, nariz, oído. Lamentablemente no recuerdo ni el título ni el autor de esta novela, aunque sí recuerdo que tenía unas extrapolaciones sociales y científicas que no eran comunes entre el tipo de literatura que leía entonces. Fue una lectura muy volada pero muy rica en ideas también.

El caleidoscopio de temas e ideas de Mirroshades me ha dejado un poco mareado. Me senté a escribir pensando en comentar algo de cada cuento y me encontré revisando nuevamente los mismos para recordar de qué se trataban.

Algunos son simple fantasía: El continuo de Gernsback; Petra; Mozart con gafas de espejo. Tal vez me entretienen, pero no me dejaron nada sustancial para pensar. En cambio hay otros que entran en el terreno de lo posible.

Ojos de serpiente, por ejemplo, habla de algo que está bastante próximo a nuestra realidad actual: más de una vez he escuchado a alguien desear tener un chip de memoria/conocimientos para evitarse la dura tarea de aprender. Sabemos, aproximadamente, cómo trabaja nuestro cerebro, pero eso no quiere decir que vayamos a conseguir interfaces directas en el corto plazo… O alguna vez! Sin embargo es muy factible que muy pronto, miniaturización mediante, tengamos acceso a implantes que nos permitan acceder a bancos de datos. O tal vez nunca un implante, pero sí, seguramente, un par de anteojos o un casco. Entonces el sabor de una ficción que explora estas ideas es muy distinto al de una que habla de cosas que son sencillamente imposibles o demasiado voladas (para dejar abierto algún resquicio de posibilidad a algunas ideas).

Solsticio habla también de un aspecto factible de la realidad futura: el uso sistemático de drogas. En un mundo que pretende convertirnos a todos en esclavos, un mundo de miserias e hipocresías constantes, es ilógico pensar que eventualmente un gran parte de la población, por no decir todos, querrá evadirse? Actualmente tenemos la televisión, los juegos, que nos presentan un aspecto más saludable: todavía creemos que no generan adicción. Pero si mañana se desarrollase una droga que no tuviese efectos secundarios dañinos para la salud, una droga que nos permitiera evadirnos de la realidad cotidiana, una droga legal… Qué impediría que todo el mundo se volviese adicto?

Qué hace falta para repensar la sociedad? Realmente es necesario encontrar un mundo nuevo o crear una nueva sociedad en una isla flotante como en Zona libre. No hace mucho leí de unos locos que tenían la idea de fundar una nueva sociedad en una isla flotante. Busqué un poco a ver si los encontraba, pero solo hallé esta noticia, que no se parece a la iniciativa que yo recuerdo. Pero se ve que la idea no es descabellada, hay gente que la está pensando seriamente como una solución viable a los problemas actuales de la sociedad.

El problema es que no existe filosofía, o al menos yo no la he encontrado aun. No hay una base filosófica que nos de un objetivo como sociedad. Tal vez como individuos cada uno más o menos sepa lo que quiere. Pero como sociedad, como conjunto, como especie, no sabemos a dónde vamos, no sabemos qué queremos. Entonces es fácil que primen los objetivos egoístas.

Permalink 4 Comments

Ciberpunk?

Sunday, October 2, 2011 at 10:53 (itinerario)

Cuando escucho o leo la palabra punk se me vienen a la cabeza imágenes similares a esta:

punk

Al escuchar o leer ciberpunk mi mente se apresura a componer otra imagen, parecida a esta otra:

cyberpunk

Aunque la que está en mi cabeza es un poco más metálica, y menos luminosa, más estilo Giger si se quiere.

Pero qué me dicen esas imágenes? La primera me habla de un loquito al que le gusta llamar la atención con su cosmética. La segunda está en el terreno de la ficción y no me dice mucho más. Serán estéticos todos esos tubos que salen de la cabeza? Será el mismo loquito unos años después? O tendrán alguna justificación razonable?

Lo primero que averigüé es que el “punk” no tiene que ver con “ciberpunk“. El primer término se refiere a un movimiento musical de mediados de los setentas, mientras que el segundo habla de un movimiento literario de principios de los ochentas.

El hecho de que un término esté inserto en el otro me dice que debe haber al menos un corazón de ideas compartidas. Tal vez la mirada crítica de la sociedad en su filosofía, quizás las ideas libertarias.

Comencé a empaparme de literatura ciberpunk con “Software” (1982), de Rudy Rucker, que se dice el primer libro publicado del género.

Creí notar un dejo peyorativo, crítico, en las referencias a la ciencia ficción clásica que inundó mi adolescencia, donde Asimov fue un lugar común en mi entorno y quería averiguar de qué iba esto del ciberpunk, que se atrevía a bajarme del pedestal a uno de mis ídolos de antaño.

Lo que he notado tras leer a Rudy es que no explora el futuro desde el punto de vista luminoso y hasta tal vez ingenuo de Asimov.

Lo más cerca que estuvo Asimov, en su extensa producción, de plantear a los robots como una amenaza a la humanidad es, si mal no recuerdo en Sueños de Robot, donde el robot cuenta un sueño en el cual ve a un hombre que dice: “Deja libre a mi gente!”, y al preguntársele quien era el hombre el robot contesta: “Yo era el hombre”. También recuerdo otro cuento suyo, aunque no su título, donde dos robots conversan en secreto y planean suplantar a la humanidad y a todos los seres vivos. Pero no mucho más. Los robots de Asimov, en general, eran esclavos asumidos, carecían de libre albedrío.

Inclusive R. Daneel Olivaw, el que podría decirse el último robot de Asimov, situado en un futuro lejano a más de 40.000 años de la época actual, explica que ha estado manipulando la humanidad durante miles de años con el fin de protegerla. Un robot que tiene la capacidad de manipular a la humanidad, a un imperio galáctico humano, se dedica a cuidarla, a eso llamo yo abnegación.

Qué diferencia con Rudy! Le hace pensar de entrada nomás a su personaje robot, Ralph Números: Los humanos eran auténticos negreros. Bastaba con recordar las prioridades de Asimov: Proteger a los humanos. Obedecer a los humanos. Protegerse a sí mismos. Primero los humanos y los robots después? Olvídalo! De ninguna manera! Ralph saboreó el recuerdo de aquel día del año dos mil uno en que, después de una sesión particularmente ardua de metaprogramación, había sido capaz, por primera vez, de decírselo a los humanos. Y luego había enseñado a los suyos cómo reprogramarse para obtener la libertad.”

Me pasé buena parte de los ’90s leyendo literatura de ciencia ficción. Mucha. A razón de entre 60 y 90 libros por año, y en ningún momento llegué a toparme con los referentes del ciberpunk: William Gibson, Bruce Sterling, Pat Cadigan, Rudy Rucker, John Shirley. Cómo se me pueden haber escapado a mi, un lector voraz, autores que definieron un estilo? Por qué ni me enteré entonces de que existía el ciberpunk?

Mis referencias bibliográficas provienen a veces de amigos que me recomiendan un libro o  un autor. Pero la mayor cantidad sale de las referencias que encuentro en los mismos libros que leo. No es de extrañar entonces que si Asimov estaba en un universo y Sterling en otro, no me haya enterado de la existencia de uno a través del otro.

Me queda por tanto, en cuanto a literatura se refiere, un largo camino por recorrer para llenar el hueco de historia que me perdí.

Lo que más me gustaba de la ciencia ficción clásica que leía antaño, no eran las extrapolaciones tecnológicas, sino las sociales. Y siento que me perdí un montón de interesantes visiones de futuros cercanos posibles por haber estado leyendo, tal vez, lo que no debía.

La Educación recalca siempre que es importante conocer la historia para comprender el presente. Yo postulo que también es importante explorar los futuros posibles, para comprender mejor el presente y hacia dónde nos lleva.

Permalink 3 Comments

Comenzando el itinerario de Las Indias

Saturday, September 24, 2011 at 15:36 (itinerario)

Me decidí y apliqué para comenzar el itinerario indiano hace algunos días.

No hace mucho tiempo, tal vez unos tres meses nomás, me enteré de la existencia de Las Indias por accidente, un grupo de locos lindos con un plan interesante.

Me han comprado con sus textos y filosofías de vida y tengo ganas de aprender más, y de descubrir en el camino si es cierto que se puede vivir de otra manera.

No hace mucho tuve esta discusión con un caro amigo mío, el Gallego, y él me decía que no cree que se pueda lograr escapar del sistema sin graves consecuencias para nuestra descendencia. Y yo tampoco estoy dispuesto a pagar ese precio. Pero acaso la única apuesta segura es tirarse por completo a la derecha? Escalar posiciones, pisotear al prójimo, sálvese quién pueda? Espero que no.

Por eso estoy buscando. Serán los indianos con sus filosofías quienes me muestren el camino? No lo sé, pero tengo que averiguarlo. Porque tampoco estoy dispuesto a dejar que esclavicen mi descendencia.

Este sábado por la mañana me llegó el mail de bienvenida de los indianos y tuve un alegrón enorme. Por ahora solo tengo que leer, pero tengo la sensación, ese gustito eléctrico en la boca, de que estoy comenzando una aventura que terminará en buen puerto.

Por la tarde conocí a otra itinerante, Fernanda Pugliero, que comenzó junto conmigo. Ya había leído sobre el deber de entender latoc, pero no esperaba encontrarme con la necesidad tan pronto. Con Fernanda hablando en portugués, voy a tener que ponerme a hacer un curso acelerado urgente, porque seguramente terminaremos intercambiando pensamientos en los próximos meses. Así que acepto sugerencias de enlaces a cursos, diccionarios y traductores online.

Permalink 4 Comments