Orsai: reflexiones de fin de ciclo
Ahora que terminó el ciclo, tal vez sea un buen momento para sentarse a pensar
en como será la movida Orsai del año que viene.
Imagino que Hernán y compañía deben ir años luz delante de mi, probablemente
estaban haciendo estas reflexiones ya en enero del año pasado, pensando en el
segundo ciclo. Pero de todas maneras quería compartir algunas ideas y escozores
que tengo. Más que nada para ver si otros se animan a aportar su granito de
arena también, así escuchamos otras ideas.
Sobre los derechos
Pareciera que alguna gente se cree que este es una especie de proyecto
socialista-utópico que va a cambiar al mundo. Y esto no es más que un proyecto
capitalista con tintes poéticos y sensatez a la hora de la repartija, nada más.
Pero ojo, yo sí me creo la parte de que tal vez sirva para cambiar un poquitín
el mundo. Al menos, el mundo editorial.
Hernán, no te son ajenas las ideas del Software Libre, ni las licencias de
Creative Commons, tenés claro cuál es la batalla actual que se está peleando, que
es básicamente “El Derecho a Leer” (búsquese junto con la palabra “Stallman”
para expandir el concepto), y sin embargo no me queda clara cuál es tu posición
al respecto.
Por un lado nos “regalás” un .PDF y nos decís “ahí tienen, yo ya me considero
pagado”. Por otro hacés un contrato con Altuna donde se respeta la noción
retrógrada de que está bien que sus hijos cobren por su trabajo cuando sus
huesos ya estén plantados a dos metros bajo tierra.
Yo no digo que debas forzar ninguna visión, pero sí formalizar en qué campo
pastorea cada vaca. Sería bueno saber, de los artículos de cada revista, de sus
autores, cuál es su condición respecto al copyright.
Sí, leí las últimas páginas de la Uno y la Tres, pero aun cuando me hayan
emocionado esas palabras en tono jocoso, de sorna, creo que deberías ser más
explícito en este aspecto. Orsai es la punta de lanza de un cambio que se
avecina, sería una buena práctica dejarle bien clarito a las generaciones
futuras cuál es la posición de Orsai y los autores que participan en ella al
respecto. Sin ambigüedades. Que la historia no te lo pueda discutir.
Además es su deber carajo! Debo admitir que me decepcionó un poco el artículo de
David Bravo, no por algo inherente al artículo, sino por mis espectativas. Yo
pensaba que David venía a tirarnos la posta, la verdad de la milanesa, de toda
esta movida. Por fin un abogado que la tiene clara! Uno que no trabaja para el
Demonio. Pero no. El tipo no me dijo nada nuevo, me dijo que nos tenemos que
poner a laburar y a pensar cómo resolver esto.
Veo mogollón de gente discutiendo estos temas, acá mismo me tenés a mi, un
boludo más que se mete y ni pincha ni corta. Pero veo pocos autores. Y son los
autores los afectados por toda esta movida digital. Deberían ser ellos los que
salgan a decir qué piensan, qué quieren, cómo lo quieren.
No sería espectacular ver en letras de molde a los 100 autores que participaron
del primer ciclo de orsai poniendo la caripela y diciendo: “Esto es del dominio
público, yo ya me considero pagado”?
Sobre la distribución
Tu primera y gorda idea era que los libreros se coparan, y la realidad te dio un
cachetazo sobrador. Sí, algunos libreros se coparon, pero creo que no le escapo
si me arriesgo a decir que el mayor volumen de revistas lo mueven los
individuos, las personas que sin ponerse a mirar si esto era nego$io o no, se
subieron al bote sin preguntar a dónde iba o si iba a flotar.
En tu afán por mejorar la distribución te la pasaste el año entero haciendo
malabares y cambiando cosas. Y como bien decís por ahí, cometiste todos los
errores posibles. Pero yo te perdono Hernán. Es más, si aun no lo tenés resuelto
para el año que viene, te doy permiso para equivocarte otros 12 meses más. Eso
sí, tenenos más fe a los perejiles que además de leerte, te hacemos el aguante
distribuyendo tus locuras.
Hacete una lista de correo para distribuidores así la pobre de Cristina no tiene
que mandar los mismos mails doscientas veces. Así los distribuidores conversamos
entre nosotros y nos enteramos cuál es el correo más barato para hacer envíos a
Salsipuedes, Elortondo, o a
Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch. Qué se yo, es una
idea, habría que probarla.
Enviar bits es facilísimo, pero el absolutamente “nadie en
medio” es imposible con los átomos, algún boludo siempre va a existir,
siempre.
Quería hacer un título aparte con la privacidad, pero creo que corresponde
ponerlo aquí: modificá por favor el script que arma la “Tienda Orsai”. Como
distribuidor voy a poner alguna manera de contactarse conmigo, pero me jode un
poco que mi email y teléfono aparezcan allí y que no haya manera de evitarlo
(porque si no te doy mi email no podés comunicarte conmigo y no puedo ser
distribuidor). Ponete las pilas y separá las aguas: que la información que
requieras de nosotros vaya por un lado y la que se publica en la Tienda la
podamos manejar nosotros. Es nuestro derecho.
Sobre los contenidos
La revista nació con la idea de publicar a los autores y dibujantes que te
gustaran a vos y al Chiri. Pero la revista existe en tanto hayan lectores que la
quieran leer. En mi caso particular, no me gusta todo lo que le gusta al Chiri y
al Gordo.
Por ejemplo, encontré las reseñas de series algo bodriosas, demasiado largas
tal vez. Se me ocurre que una página para comentar una serie sería aceptable,
pero escribir todo un artículo… Es estirar la cosa al pedo. Hay algunas frases
de la primer reseña, la de Mad Men que parecen escritas por un tipo con
polera negra que fuma con boquilla.
Otro: tanto texto autorreferencial… Qué se yo! Sí, si sos el Gordo y sabés
contar una historia mejorada, adelante, pero algunos lo único que hicieron fue
aburrirme. Hernán patea una piedra en la calle y te lo cuenta de una manera que
quedás con los ojos como el dos de oro por una semana, la mandíbula por el
suelo, las cejas de travesaño.
Pero esos son mis gustos. Y la revista es del Gordo y sus amigos. Pero y los
lectores?
Se me ocurre Hernán que tal vez podrías abrir un área, un formulario, no sé,
donde los lectores puedan participar. Es cierto que te podemos sugerir cosas en
cualquier momento en los comentarios, pero me refiero a una participación más
activa. Tal vez con votaciones o algo así.
Perdón si no te hago una propuesta más clara, la verdad que el hecho de poder
apretar un botón y que el autor/editor lea las boludeces que digo ya es
bastante. Eso con García Márquez no lo puedo hacer, tampoco con Rabelais. Pero igual
quiero más.
Conclusión
Ha sido un buen año. El proyecto no sé si te da de comer, ojalá que sí, porque
la revista, más allá de mis pequeñas quejas, está espectacular. Un masacote
denso de contenidos, con mogollón de autores copados, impagable.
Si las cosas que planteo suenan como pedidos, es porque no soy un as de las
letras. Interpretá que son los deseos de un lector, nada más.